Blog MiTiendaEvangelica.com

Presta atención a las raíces de tu vida

Una chica con sombrero camina cerca de un gran árbol con grandes raíces

Raíces: (n) Aquella parte oculta de algo y de la que procede la parte visible.

Solemos pensar que ser radical significa pintarse la cara, hacer un cambio muy brusco o nunca dejar de perseguir algo. Pero la palabra «radical» viene del latín radix, que significa raíz o raíces. En realidad, no es una confusión que la usemos en esos primeros casos, pues es precisamente por prestar atención a las raíces que uno podría hacer ese tipo de cosas. Pero si ser radical tiene que ver con las raíces de uno mismo, también puedo ser radical en mi paternidad, en mi relación de pareja, en mis relaciones con mis compañeros de trabajo, etc. Mis raíces alimentan quién soy, mis actitudes y mis acciones.

Las raíces de cada uno son importantes. Delaossa y Recycled J nos aseguran que ni las olvidan ni las traicionan, y nos hablan del sur de Madrid, de Málaga, de sus compis y de sus familias. Las raíces tienen que ver con algo fundamental: de dónde bebo. Pero no solo mirando hacia atrás, sino también dónde bebo hoy. ¿Cuáles son mis raíces? ¿Cuáles son las tuyas?

Como Jorge y Daniel, cuando pienso en mis raíces pienso en qué me ha formado para llegar a quién soy. Pienso en Menorca, en el Ramis, en mi iglesia, mis amigos, mi familia. Pienso en Barcelona, MACBA y Sants. Pienso en Nach, Tote King y en don Javier Ibarra. Y pienso en Jesús de Nazaret, que al final resulta ser la persona más genuina, estable y magnética que conozco. Y si te sorprende esa descripción es que igual no le conoces.

En uno de mis textos favoritos, Ezequiel escribe acerca de una clase árbol que da fruto, y dice que «sus hojas no se marchitarán, ni faltará su fruto. Cada mes darán fruto porque sus aguas fluyen del santuario; su fruto será para comer y sus hojas para sanar» (47:12).

Es una relación importante pero que a veces se nos pasa por alto. ¿Cuál quiero que sea el fruto de mi vida? Igual tengo que empezar prestando atención a mis raíces. ¿De dónde bebo? ¿Qué le da forma a mi vida? ¿Soy capaz de ver ese fruto que tanto quiero a tiempo y a destiempo?

Como indica esta particular definición de raíces, a veces lo que se ve viene de lo que no se ve. Algunas de las cosas más importantes de quién soy vienen de lo más profundo.

¿Cuáles son tus raíces?

— Devocional escrito por Gerson Mercadal, comunicador de Fundación Pontea.

Salir de la versión móvil